ETA hace oficial su disolución con una declaración en la que justifica su terrorismo

03/05/18


ETA ha hecho pública su declaración final, apenas un folio en el que anuncia que «desmantela totalmente el conjunto de sus estructuras» y justifica su historia de 60 años de terror indiscriminado. El comunicado se ha difundido en la sede de la fundación Henri Dunant, la organización suiza con sede en Ginebra especializada en la resolución de conflictos, que ha certificado su veracidad. El diario 'Naiz' ha difundido a través de su web los audios de los exdirigentes de ETA Josu Urrutikoetxea, 'Josu Ternera', y Marixol Iparragirre, 'Anboto', dando lectura al comunicado.

El anuncio se está realizando en estos momentos en la sede de esta entidad en Ginebra ante personalidades relacionadas con la diplomacia y la resolución de conflictos y en presencia de distintos medios de comunicación, agentes sociales y políticos. Miembros de esta entidad recibieron días atrás un vídeo en el que Josu Urrutikoetxea lee la declaración a cara descubierta y que supuestamente será difundido esta tarde. El audio hecho público esta mañana se correspondería con esta grabación.

En el escrito, en línea con el contenido de la carta conocida ayer, la banda da por concluida su «actividad política», un eufemismo para definir su sangrienta trayectoria, y rehúsa cualquier referencia al perdón a sus víctimas. Asegura que «no será más un agente que manifieste posiciones políticas, promueva iniciativas o interpele a otros actores» y califica de «histórica» su decisión, tomada con el fin de que el «proceso a favor de la libertad y la paz continúe por otro camino».

«ETA desea cerrar un ciclo en el conflicto que enfrenta a Euskal Herria con los estados, el caracterizado por la utilización de la violencia política». Un ciclo, asegura sin el menor rastro de autocrítica, que «los Estados se obstinan en perpetuar, conscientes de su debilidad en la confrontación estrictamente política y temerosos de la situación que provocaría una resolución integral del conflicto». Por contra, sostienen, ETA «no tiene miedo alguno a ese escenario democrático».

El guion establecido por ETA para comunicar su disolución concluirá este viernes en la localidad vasco-francesa Cambo. Está prevista la asistencia de dirigentes del PNV, con Andoni Ortuzar a la cabeza, de EH Bildu y de Podemos, así como de diferentes expertos internacionales. La cita había sido diseñada como una 'pista de aterrizaje' para el comunicado final de la banda, como la Declaración de Aiete lo fue para el «cese de la actividad armada» en 2011.

Carta

Sesenta años después de ponerlas en marcha, ETA «ha disuelto completamente sus estructuras» y ha dado ya «por terminado su ciclo histórico y su función». La banda terrorista confirmó el fin de su trayectoria en una carta fechada el pasado 16 de abril y remitida durante los últimos días a diferentes instituciones y agentes políticos y sociales.

El epílogo de la historia de ETA se está escribiendo en varios capítulos. El anterior se conoció el pasado 20 de abril, cuando remitió otro anuncio en el que reconocía el «daño causado» durante seis décadas de existencia, aunque solo pedía «perdón» a parte de las víctimas. La banda apuntaba su «compromiso con la superación definitiva de las consecuencias del conflicto y con la no repetición». En todo caso, la decisión de ETA de anunciar su final era conocida desde hacía semanas. Solo quedaba por saber la fecha exacta y la literalidad del mensaje.

La carta en la que la banda confirma de forma definitiva el paso dado buscaba, según fuentes de la lucha antiterrorista, convencer a los dirigentes de los principales partidos, al Gobierno vasco y a diversos expertos internacionales para que acudan al acto previsto mañana en Cambo. Las incógnitas que sobrevuelan la cita han hecho que muchos de los invitados se hayan movido con extraordinaria prudencia y hayan exigido claridad para acudir a la localidad vascofrancesa. Con el texto fechado el 16 de abril, ETA quería solventar esos recelos y dar realce al acto de Cambo, impulsado por el Foro Social, Bake Bidea y el Grupo Internacional de Contacto liderado por Brian Currin.

El contenido del texto apenas ofrece una leve autocrítica. Se limita a señalar que ETA «reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha». Pero lo enmarca todo dentro de un «conflicto» que «Euskal Herria mantiene con España y con Francia» y que, en su opinión, «no comenzó con ETA y no termina con el final del recorrido de ETA». De hecho, no considera que su disolución, tras más de 850 asesinatos, suponga el final de la principal organización terrorista que ha operado en Euskadi. Simplemente, su desaparición llega porque «quiere hacer una aportación en el camino hacia la consecución de la paz y la libertad». En un lenguaje calculado en el que nunca emplea la palabra 'violencia', ETA recalca que «ha dado por terminada su iniciativa política».

Vuelve a situar su actividad dentro del «conflicto de Euskal Herria con España y Francia»

La organización terrorista hace un recorrido por diferentes momentos históricos. Desde la Declaración de Aiete de 2011 hasta las «sesiones formales de negociación» y las «conversaciones secretas» que se han desarrollado «a lo largo de los años», en alusión a los diferentes contactos abiertos por los gobiernos del PSOE y del PP con los terroristas para intentar acabar con la violencia. Según la versión ofrecida por la banda, esos procesos no fracasaron por su decisión de seguir atentando, sino que es una «responsabilidad compartida» en la que ETA «asume la parte que le corresponde». «La falta de voluntad para solucionar el conflicto, y las oportunidades perdidas, entre otras, han provocado el alargamiento del conflicto y multiplicado el sufrimiento de las diferentes partes», añade el texto.

Solo reconoce «el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha»

En todo caso, la banda sí enmarca su anuncio final en el proceso iniciado en 2010 y el «cambio estratégico» puesto en marcha por el conjunto de la izquierda abertzale. Fue en ese año cuando concluyó el proceso de debate interno 'Zutik Euskal Herria', en el que se apostó de forma definitiva por las vías políticas. Sin embargo, la decisión de desaparecer de forma oficial solo se certificó tras un intenso debate dentro de las cárceles que no arrancó hasta finales de 2016 y no concluyó hasta mediados del año pasado.

A la espera de Cambo

El papel de los presos ha sido determinante en los pasos dados por ETA. La izquierda abertzale alberga la esperanza de que la desaparición de la banda permita algún cambio en la política penitenciaria y facilite el acercamiento de los reclusos a cárceles próximas al País Vasco. ETA no menciona de forma expresa a los cerca de 300 miembros en prisión. Pero sí habla de que «años de confrontación han dejado heridas profundas» a las que hay que «darles la cura adecuada». «Algunas todavía están sangrando porque el sufrimiento no es cosa del pasado», advierte ETA, que lanza otro mensaje de cara al futuro: «No repitamos los errores, no dejemos que los problemas se pudran. Eso no sería más que fuente de nuevos problemas».

«No dejemos que los problemas se pudran. Eso no sería más que fuente de nuevos problemas»

La carta incluye un reconocimiento expreso de que los militantes de ETA asumen la decisión tomada de manera colegiada, de que no es un paso tomado por la cúpula. A pesar de las críticas que el anuncio de la disolución ha suscitado en los colectivos disidentes, el texto concluye con un mensaje colectivo: «Los que hemos sido militantes de ETA queremos confirmar nuestro compromiso en embarcarnos totalmente en esta tarea».

El colofón a este final por «fascículos», como lo definió Iñigo Urkullu, llegará entre hoy y mañana. Está previsto que esta misma tarde la banda lance su último comunicado. Posiblemente, un vídeo a través de la BBC. No se espera que aporte grandes novedades de fondo, aunque quizás sí en las formas.

La campaña de «eventos» concluirá mañana en Cambo. Está prevista la asistencia de dirigentes del PNV, con Andoni Ortuzar a la cabeza, de EH Bildu y de Podemos, así como de diferentes expertos internacionales. La cita había sido diseñada como una 'pista de aterrizaje' para el comunicado final de la banda, como la Declaración de Aiete lo fue para el «cese de la actividad armada» en 2011. Al final, ETA ha tenido que dar la vuelta a su guión.




Verdad o Mentira 17.05.2018

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