Susinos felicita a la industria cárnica 'El Lebaniego' por su "emprendimiento, determinación y arraigo" para mantener vivo el medio rural

29/08/26


La consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, acompañada de la directora de Desarrollo Rural, Carmen Fernández del Río y los responsables de la empresa 'El Lebaniego' (FOTO: Emma Portillo)

La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria, María Jesús Susinos, ha visitado las instalaciones de la industria cárnica 'El Lebaniego', ubicadas en Tollo, en el municipio de Vega de Liébana, donde ha puesto en valor el papel de las iniciativas empresariales del medio rural como motor de dinamización económica y social del territorio. 

Durante el recorrido, acompañada por la directora general de Desarrollo Rural, Carmen Fernández, y por el propietario de la empresa, Oscar Fabuel, la consejera ha subrayado que proyectos como este demuestran que "el medio rural tiene futuro cuando se apuesta por el valor añadido, la innovación y el aprovechamiento de los recursos locales".

María Jesús Susinos ha conocido de primera mano la trayectoria de este proyecto que nació hace aproximadamente una década con el objetivo de generar actividad económica ligada al territorio. 

En este sentido, Óscar Fabuel ha explicado que la iniciativa surgió de una apuesta personal por permanecer en el medio rural. "Si quieres vivir aquí, tienes que dedicarte a la hostelería o crear tu propio negocio", ha remarcado. 

En este contexto, la consejera ha incidido en la importancia del respaldo institucional a empresas rurales dado que, en su opinión, necesitan "acompañamiento, apoyo a la comercialización y herramientas para competir en igualdad de condiciones". Asimismo, ha recordado que factores sanitarios como la peste porcina o la tuberculosis en la fauna también han afectado al sector, especialmente en campañas clave como la de Navidad.

Durante la visita, la consejera ha valorado positivamente el sistema productivo de 'El Lebaniego' dado que "este modelo no solo genera valor económico, sino que contribuye a cerrar ciclos productivos sostenibles y a fijar población en el territorio". 

Por su parte, su propietario ha explicado las dificultades a las que se enfrenta el emprendimiento rural y que, en el caso de su negocio, se han visto afectadas por la falta de cultura de consumo de carne de caza, la escasez de mano de obra cualificada o la presión de las grandes superficies de distribución. "Antes vendías al tendero del barrio y ahora tienes que negociar con grandes superficies que marcan precios y condiciones", ha recordado. 

Por otro lado, ha insistido en que en su empresa "creemos en el valor de lo sencillo, en el trabajo bien hecho y en ofrecer a nuestros clientes alimentos honestos para comer de forma más natural, como se ha hecho siempre".

Por ello, la consejera ha querido reconocer este compromiso personal y empresarial ya que "determinación y arraigo como el de Óscar son fundamentales para mantener vivo nuestro medio rural". Finalmente, ha reiterado el apoyo del Gobierno de Cantabria a iniciativas que combinan "tradición, calidad e innovación, y contribuyen a construir un medio rural vivo y con oportunidades".

Otros datos del proyecto

La industria cárnica 'El Lebaniego' es una empresa familiar ubicada en Liébana, en pleno corazón de los Picos de Europa. Desde sus instalaciones elaboran embutidos y productos cárnicos siguiendo las recetas y la forma tradicional, respetando los tiempos y cuidando cada detalle del proceso.

Su principal objetivo es ofrecer productos de calidad, con sabor auténtico y elaborados de manera artesanal, utilizando buenas materias primas y manteniendo una forma de trabajar que apuesta por lo tradicional y por el producto de toda la vida. 

'El Lebaniego' ha basado su crecimiento en el uso de materia prima del entorno, trabajando con proveedores de distintas comunidades del norte de España como Castilla y León, Asturias, Cantabria, País Vasco y Galicia. 

Una parte esencial de su actividad es la transformación de carne de caza, para lo que colabora con cuadrillas de cazadores que suministran las piezas bajo control veterinario. Este modelo permite un aprovechamiento integral del animal, destinando las piezas nobles a la hostelería y el resto a la elaboración de embutidos.