Opinión


13/01/18

Claudio Acebo

  1. Papá ven en tren

    Cada vez tengo más claro que estamos construyendo una sociedad más mojigata,  mucho más débil y -por qué no decirlo- más tonta. Que en 2018 los medios de comunicación tengan que decirnos y recordarnos que para coger el coche estos días de invierno tenemos que llevar ropa adecuada es el colmo de la sobreprotección más absurda. ¿Se imaginan aconsejar el uso del paraguas y chubasquero cuando empieza a llover?, sin palabras. Pero mientras las buenas costumbres y los buenos usos se apoderan de los medios, surge la tormenta perfecta que no es otra que un temporal de nieve propio del invierno. Lo importante es prevenir; otra cosa es cómo reaccionamos en este país muy dados a echar la culpa a los demás. Las inclemencias invernales (nevadas intensas) suelen visitarnos cada cuatro años. Aun así, seguimos sin aprender los protocolos para minimizar esta adversidad. Siempre se buscan culpables para quitar responsabilidades. Algunos, como el director de tráfico, sostienen que ellos actuaron con eficiencia desde el salón de su casa. El responsable de la DGT ha dicho de todo; lo último, que estaba con su familia rodeado de alta tecnología en su Sevilla natal. Menudas ganas de reír les habrá hecho a los atrapados casi un día entero dentro de su vehículo. Y es que seguimos sin aprender nada, no respetamos nada ni a nadie. Es tal la soberbia de estos bebedores de cerveza que te hacen perder el control. Gregorio Serrano debiera ser castigado con esas penas ejemplarizantes a pasar un día entero en una quitanieves y saber lo que es bueno; el director general de Tráfico debiera utilizar la sensibilidad que se prevé en ese cargo ante una situación difícil y comprometida alejada de la chulería propia del cargo porque ya está bien de que los conductores son unos impresentables porque viajan en invierno, porque no llevan mantas, porque no tienen ruedas de invierno, porque tampoco utilizan cadenas, porque no meten en el maletero una pala que acompañe a dos triángulos, un gato, unas lámparas y varias sillas de niños… Los conductores son tontos de baba porque además, no llevan una fresquera para pasar una larga de noche de espera porque han pagado un peaje que les garantiza un recorrido más seguro que por otros viales. El señor Serrano si estuviera al frente de la dirección encomendada, debiera haberse ocupado de las obligaciones de la concesionaria de la AP-6 trabajando eso sí, para que la autovía no fuera otra vez una ratonera. Casi mejor, que su paisano el ministro, le deje ya en su casa jugando con la Wii o con el Scalextric que le trajeron los reyes. ¡Ah! Y que sepa que los de la Renfe están encantados con su gestión. Esto no cambia. 

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