Opinión


24/10/16

Onésimo Pérez

  1. Punto y final

    Con la feria de otoño y los festejos del día de la hispanidad, se ha dado por finalizada la emporada 2016, temporada que ha dado el siguiente bagaje para los cinco primeros toreros del escalafón.

     Alberto López Simón con 68 actuaciones y 151 toros lidiados, El Fandi en segundo lugar con 55 y 111, Sebastián Castella 49 y 111, J.J. Padilla 46 y 91, y Enrique Ponce con 43 actuaciones y 90 animales estoqueados.

        Hasta aquí los cinco primeros en lo que se refiere a actuaciones que no a trofeos. La temporada  ha transcurrido por los cauces que se preveía, la base de los carteles en las principales ferias ha sido el Madrileño López Simón y el Peruano Roca Rey, éste último debido a sendas cogidas en Málaga y Palencia hubo de cortar la temporada que saldó con 38 actuaciones y 77  toros lidiados así como 68 trofeos cortados, por tanto esto viene a demostrar que no el que mas torea es el mejor del escalafón.

    La temporada ha sido una temporada gris, marcada por la dureza del toro, en cuanto a los muchos percances ocurrido. Hemos echado en falta a Antonio Ferrera, torero lidiador donde los haya, no pudo hacer ningún paseíllo. Manuel Escribano y Roca Rey se han visto obligados a cortar la temporada y el banderillero José Soto perdió una pierna tras una cornada que según dicen fue un cumulo de despropósitos en el momento de recibir las primeras atenciones médicas. Son solo algunos ejemplos a los que se podrían añadir algunos más, pero ninguno como el vivido en la plaza de toros de Teruel el pasado 09 de Julio cuando un toros sorprendió a Víctor Barrio cuando estaba toreando con la muleta en la mano izquierda, prendiéndole y tirándole a la arena, tras buscarle le asestó una cornada en el pecho mortal de necesidad.

    También en alguna localidad de América han sucedido tragedias de ésta índole, pero en España había pasado mucho tiempo desde la última vez que un torero perdía la vida en un Coso. Los avances de la ciencia y la medicina hacen milagros con cornadas gravísimas que no hace tanto tiempo eran de extremaunción y ahora apenas valoramos, sin embargo la muerte de nuestro paisano Víctor Barrio nos ha despertado del letargo, poniendo de manifiesto la realidad de  la fiesta de toros, recordándonos que estamos ante un rito de una magnitud sin parangón, donde se ponen en liza valores superiores como son la vida y la muerte, y donde el hombre pone a disposición del toro su bien mas preciado, La Vida. Como le dijo Cuchares a su íntimo amigo y gran actor de Teatro Julián Romea, “.- Julián, aquí se muere de verdad y no de mentirijillas como en el Teatro”.

    Hoy me he levantado con una gran noticia extensiva a todos los taurinos, y es que el Tribunal Constitucional ha levantado la prohibición de los toros en Cataluña, los aficionados catalanes podrán disfrutar de la fiesta después de cuatro años de prohibición. Ahora lo que hace falta es que lo respeten aunque mucho me temo que al tratarse de estos gobernantes que se las dan de demócratas sin serlo, se pasaran la orden del alto tribunal por el forro. En fin, vivir para ver.